Cada
hombre encuentra el camino que antes imaginó en su mente.
Después
de un tiempo aprendemos la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar
un alma. Y aprendemos que el amor no solo significa acostarse con alguien, que
una compañía no significa seguridad.
Y así
comenzamos a aprender, que los besos no son contratos y los regalos no son
promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza en alto y los ojos
abiertos.
Aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es
demasiado inseguro, y el futuro tiene forma de caerse en la mitad.
Después
de un tiempo, también se aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol
quema, si plantamos nuestro propio jardín y decoramos nuestra propia alma, en
lugar de esperar a que alguien traiga flores, aprendemos que realmente podemos
aguantar y soportar.
Porque
somos realmente fuertes, pero no lo sabíamos y realmente vale, y se aprende, y
se aprende, cada día aprendemos, a pesar de los golpes y el sufrimiento.
Con el
tiempo comprendemos, que solo quien es capaz de amarnos con nuestros defectos,
sin pretender cambiarnos, puede brindarnos toda la felicidad que deseamos.
Con el
tiempo también aprendemos, que las palabras dichas en un momento de ira pueden
seguir lastimando durante toda la vida a quien herimos con ofensas, con el
tiempo, se aprende que disculpar.
Cualquiera
lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes, con el tiempo nos damos cuenta
que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
También
aprendemos que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano
sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados.
Con el
tiempo aprendemos a construir todos nuestros caminos en el hoy, porque el
terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes, con el tiempo nos
damos cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que
estuvimos viviendo.
Con el
tiempo vemos que aunque seamos felices con los que están a nuestro lado,
añoraremos con intensidad a los que ayer estaban con nosotros y ahora se han
marchado.
Con el
tiempo aprenderemos que intentar perdonar o pedir perdón ante una tumba, decir
que amamos, que extrañamos, que necesitamos, o que queremos ser amigos, ya no
tiene ningún sentido, todo esto desafortunadamente lo aprendemos con el paso
del tiempo.
¡Oh
inexorable tiempo que todo te lo llevas menos el sufrimiento!
El
tiempo es hoy, no mañana, vívelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario